Un padre jesuita explica a sus alumnos lo que significa la eternidad:

"Imaginad que la tierra es de bronce... y que una golondrina, cada mil años, la roza con un ala. Cuando toda la tierra se haya desgastado de este modo, sólo entonces empezará la eternidad".


UNIÓN DE LE- TRAS EN ....



pla pla pla

un perro corre

en el borde del agua



está llena mi alma

sin nubes está el cielo


que calma



pájaro cardenal


un girasol brillante

se fue


es un recuerdo


del presente


llorando sin lágrimas






el barco sale


línea de horizonte

la ciudad se queda



silla


en el muro

la sombra se mueve





escapar

ahora

en silencio



fotografías: Bernardo Thompson
poemas: John Thompson

"Crónicas del Angel Gris", de Alejandro Dolina

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Del libro de Alejandro Dolina:
"Crónicas del Angel Gris", que dentro del capítulo:
Apuntes del fútbol en Flores, dicta sus "Instrucciones para elegir en un picado":
"Cuando un grupo de amigos no enrolados en ningún equipo se reúnen para jugar, tiene lugar una emocionante ceremonia destinada a establecer quiénes integrarán los dos bandos.



Generalmente dos jugadores se enfrentan en un sorteo o pisada y luego cada uno de ellos elige alternadamente a sus futuros compañeros.
Se supone que los más diestros serán elegidos en los primeros turnos, quedando para el final los troncos.


Pocos han reparado en el contenido dramático de estos lances.
El hombre que está esperando ser elegido vive una situación que rara vez se da en la vida.
Sabrá de un modo brutal y exacto en que medida lo aceptan o lo rechazan.
Sin eufemismos, conocerá su verdadera posición enel grupo.
A lo largo de los años, muchos futbolistas advertirán su decadencia, conforme su elección sea cada vez más demorada.



Manuel Mandeb, que casi siempre oficiaba de elector, observó que sus decisiones no siempre recaían sobre los más hábiles.
En un principio, se creyó poseedor de vaya a saber que sutilezas de orden técnico, que le hacían preferir compañeros que reunían ciertas cualidades.


Pero un día comprendió que lo que en verdad deseaba, era jugar con sus amigos más queridos.
Por eso elegía a los que estaban más cerca de su corazón, aunque no fueran tan capaces.
El criterio de Mandeb parece apenas sentimental, pero es también estratégico.
Uno juega mejor con sus amigos. Ellos serán generosos, lo ayudarán, lo comprenderán, lo alentarán y lo perdonarán.


Un equipo de hombres que se respetan y se quieren es invencible. Y si no lo es, mas vale compartir la derrota con los amigos, que la victoria con los extraños o los indeseables.




LA HORA de Juana de Ibarbourou

Tómame ahora que aún es temprano
y que llevo dalias nuevas en la mano.

Tómame ahora que aún es sombría
esta taciturna cabellera mía.

Ahora que tengo la carne olorosa
y los ojos limpios y la piel de rosa.

Ahora que calza mi planta ligera
la sandalia viva de la primavera.

Ahora que en mis labios repica la risa
como una campana sacudida aprisa.

Después..., ¡ah, yo sé
que ya nada de eso más tarde tendré!

Que entonces inútil será tu deseo,
como ofrenda puesta sobre un mausoleo.

¡Tómame ahora que aún es temprano
y que tengo rica de nardos la mano!

Hoy, y no más tarde. Antes que anochezca
y se vuelva mustia la corola fresca.

Hoy, y no mañana. ¡Oh amante! ¿no ves
que la enredadera crecerá ciprés?


Poema La hora, de Juana de Ibarbourou, musicalizado por Daniel Viglietti e interpretado por Isabel Parra.

A veces, sólo a veces...

Retirarse no es rendirse,


ni estar en contra es agredir.

Cambiar no es hipocresía
y derrumbar no es destruir.

Estar a solas no es apartarse,
y el silencio no tener qué decir.

Quedarse quieto no es por pereza,
ni cobardía es sobrevivir.


Sumergirse no es ahogarse,
ni retrocedes para huir.

No se desciende trastabillando,
ni el cielo ganas por bien sufrir.

Y las condenas no son eternas,
ni por perdones vas a morir.


A veces, sólo a veces...


Hace falta lograr soltarse,
izar las velas, abandonarse,
dejar que fluya, que el viento cambie,
cerrar los ojos y enmudecer.

LA FAMILIA, 1953

LA FAMILIA, 1953
Daniel y Rosita con Tommy y Verónica, a orillas de arroyo Coquimbo
"La eternidad no es un lugar ni un tiempo, es saber que nuestra verdadera naturaleza vive simultáneamente en algún lugar del espacio y el tiempo".
Richard Bach.